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La locura del hombre


Creo que empecé a perder la cordura con dieciocho años al visitar por primera vez el Vaticano...Yo provengo de una familia pobre y me quedé impactado por su edificaciones y las riqueza de sus museos.
Fué  la primera vez que me plantee muchas preguntas sobre esta sociedad que dedicó tantos recursos  a la grandeza mientras millones de personas morían de hambre...

Me impactó el museo de carruajes y los decorados en oro, todo resultaba muy ostentoso y mi fé se tambaleaba intentando conciliar mis pensamientos contradictorios... Recordaba un documental sobre la construcción de la Catedral de Sevilla que me impactó mucho, se terminó en 1506 y en aquella época había mucha pobreza y muchísimas personas carecían de viviendas. Decía este documental que los miles de obreros que trabajaban en la construcción dormían de noche junto a las obras convirtiendo las calles aledañas en verdaderas pocilgas con excrementos y orinas humanas pues en el siglo XV no existían los baños... 

En este momento se me viene a la mente la hermosura del Taj Mahal que costó la vida de muchos trabajadores indios y se dedicó 20.000 obreros y una verdadera fortuna en un país asolado por las hambrunas. Mi mente recorre la factuasidad de los edificios construidos en una época en que las personas morían por inanición y falta de recursos y por algunos estados y potentados que gastaban verdaderas fortunas...¿Con que ojos miró esos monumentos como el palacio de Versalles?...de 1682 con Luis XIV...

Pues como todos los construidos a costa de los recursos de los pueblos sin recursos por la megalomanía de las personas. Aunque sean muy hermosos, yo hubiese preferido que no existieran porque las vidas de las personas son más importantes que la ostentación plasmada en tantos edificios que fueron innecesarios y todo eso con la lucha interna que me produce esas bellezas de la humanidad...


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Libertad moribunda...

Yo vi a Herodes bajando de las alturas de su templo de oro acompañado de los cuervos de su propia sangre, bajó prepotente, no porque en su ático se volviera así, se convirtió en el transcurso de sus muchos años aplastando cabezas mientras perdía la poca humanidad que tenia...

Se perdió entre sus orígenes de inmigrante para alejar distancia de su propia vergüenza y con un coro de trompetas, anunciar la expulsión de aquellos hombres de otras tierras de los que se había aprovechado tantos años para fortalecer su imperio y de los que ahora reniega...

Su nuevo templo fratricida, será el origen del fin de la nación que acogió a su padre y que matará a sus hijos de vergüenza y con ellos morirán cientos de miles a los que ha despojado y despojará de su necesario chaleco salvavidas, a unos en plena mar y a otros en su propio origen, porque su mano es todopoderosa. Y el muro de esa nación, se volverá definitivamente opaco.

Ese símbolo de libertad que tantos veían al llegar a la tierra prometida, perderá su valor, sumirá a todos los que con ilusión veían un futuro prometedor en esas tierras, en un llanto amargo por haber perdido la antorcha que los alumbraba  cuando desechos y fatigados dejaban sus buques para besar el nuevo suelo extranjero que los hacia soñar de nuevo...

Son días aciagos para la humanidad, el ruido de sables aumenta, la fragua está incandescente para hacer mas armas, la tensión se hace cada vez más insoportable y hay menos naciones amigas que estén a su lado, porque de su boca solo salen salamandras de rencor que en su propia boca se revuelven unas contra otras.

Y veré en un futuro próximo, nacer muchos soles que brillaran por un momento en el cielo para sembrar de cadáveres calcinados la tierra y no habrá un lugar para esconderse. Pero Herodes estará escondido muy profundamente y a través de las ventanas de su profundo bunker, verá lo que sus ojos de halcones del espacio le transmite y sentirá el poder de Nerón cuando su pueblo arda por los cuatro costados y reinará sobre un mundo devastado echo a su medida, lo aclamaran los supervivientes poderosos que querían una reducción drástica del superpoblado planeta... 

La libertad tiene fecha de caducidad porque el hombre olvida su historia y ya no recuerda el Herodes de Alemania o todos estos Herodes que la humanidad ha tenido, Adolf Hitler, Joseph Stalin, Hailé Mariam Mengistu, Hissène Habré, Augusto Pinochet, Idi Amin Dada, Pol Pot (Saloth Sar), Jorge Rafael Videla, Kim Jong-un, Mobutu Sese Seko, Francois Duvalier, Muamar el Gadafi, Rafael Trujillo, Nicolae Ceausescu...en una interminable lista que aquí no cabria...Pero este Herodes no se manchará las manos de sangre directamente, el solo será el instrumento para que eso ocurra...

Lo peor, es un Herodes disfrazado de hombre de negocios, manipulador que engaña al cincuenta por ciento de su castillo, que no se dá cuenta que está llevando a la nación a perder su libertad y al resto a comprender que su emblemática libertad está moribunda...pero cuando quieran reaccionar, será tarde. 

Mi amigo invisible...

Hace unos años, estaba desayunando en un bar y como siempre solo. Me sorprendió un señor con barba blanca que me agradó al instante porque me recordaba a un patriarca, me preguntó si podía sentarse conmigo que se sentía solo y le dije que por supuesto. Le pregunté por lo que quería tomar y me contesto que lo que yo quisiera, que el no tenia dinero para pagar y le dije que no se preocupara.

Me contó que era de Granada y que su piso de allí se lo habían embargado y estaba en la calle. Ese hombre me inspiraba confianza y me hacia sentir bien después de tantos años desayunando solo sin nadie con quien hablar. Al terminar yo, me levanté para pagar y le dije que me acompañara al supermercado. Me extrañó que su desayuno no lo habia tocado y le hice referencia a eso a lo que me contesto que el apenas comía...

En el super, a cada cosa que cogía le preguntaba que si le gustaba y siempre me decía que si, cogí más de lo que normalmente compraba pues quería invitarlo a comer, aceptó y me dijo...por cierto, yo me llamo Marcos. y me presenté, soy Ángel y terminando al pasar por caja, nos vinimos a mi casa.

Hacia muchos años que nadie venia a mi casa y me sentí muy bien escuchando otra voz que no fuera la mía, pero lo que más me gustó, fue que en mis conversaciones conmigo mismo, ya había otra persona que podía responderme y darme sus puntos de vista. Ya no era yo solo dándome la razón a todo sin cuestionarme si mi punto de vista era el correcto, el si disentía, me lo decía sin reparos.

Estuvo leyendo algunos poemas mío y sobre todo le impacto mi novela autobiografica, Al borde del abismo, en cada capitulo le veía surgir lágrimas y eso a mi me impactó por su sensibilidad. Entendí enseguida que Marcos había tenido que sufrir mucho en la vida y no quise preguntarle para que no recordara sus peores momentos, lo dejaria que saliera de el cuando necesitara contarmelo.

Le comenté el nuevo libro que estaba escribiendo, Dioses y religión, pero no me hizo ningún comentario, leyó un par de artículos del libro y se limitó a callar sin dar opiniones. Yo sé, que le hablé del nuevo libro porque yo mismo cambiaba continuamente de opinión que necesitaba contrastar. Se mantenía en su mutismo y no quise insistir. 

Me extrañaba siempre que cuando comíamos, lo veia utilizar los cubiertos que se llevaba a la boca pero el plato permanecía lleno, al terminar la comida siempre hacia café y aunque se llevaba la taza a los labios, se la retiraba llena, no me explicaba eso pero no se lo comenté nunca, quizás porque no quería saber la respuesta...

Todos estos años cuando yo me acostaba, el permanecía sentado en la mesa del ordenador que tengo en mi dormitorio y con algunas de mis novelas, reflexiones o poemas en pantalla, me dormía con una paz que no había conocido nunca. Con su voz que parecía rota me decía, que descanses Ángel. Me extrañaba que en cuanto habría los ojos, el seguía allí sentado y leyendo. Una vez que le pregunté, me dijo que el no necesitaba dormir. No volví a preguntarle.

Una noche me desperté con un fuerte dolor en el pecho, lo veía allí sentado pero muy difuminado, parecía como transparente, intenté llamarlo pero la voz no me salia, quería pedirle el movil que estaba sobre mi mesa para llamar a urgencias, no conseguía levantarme, el dolor era insoportable, me faltaba el aliento, parecía que me estaban cogiendo el corazón en la mano y lo apretaran, sentía que iba a perder el conocimiento, me esforcé por llamarlo, Marcos...desapareció de mi vista y antes de que se me apagara la vida, me dijo, ahora vas a estar bien Ángel, no te preocupes por nada. 

Antes de que todo se hiciera oscuro definitivamente, le dí las gracias en mi corazón a Marcos, ese amigo inexistente que jamás me había abandonado...

Días de comunión.

En el internado de pequeño, tenia un gran fervor religioso, pues nos despertaban con rezos y nos acostamos rezando, aunque tengo que reconocer que para mi era muy tedioso esos rosarios interminables que rezabamos incluso antes de desayunar y que hacia que se me cerraran los ojos y que me llevara de paso algunos golpes de las monjas. Si pulsas aquípuedes ver la iglesia donde hice la comunión en mi autobiografia. De mis seis libros, es la que mas se ajusta al cien por cien a mi realidad vivida, los demás solo son ficción.

Ahora de mayor y después de ver tantas veces a los niños de las madrazas rezando el Corán de forma mecánica, me retrotraigo a esos días en los que veo el paralelismo entre ambas religiones. De niño rezas de forma mecánica sin entender el significado de lo que rezas. La ventaja para los católicos es que nuestros rezos son mas cortos y a estos niños musulmanes les obligan a rezar por horas y a aprenderse de memoria todos los textos religiosos...

Me gustó con seis años que me ofrecieran ser monaguillo pues ya sabia por otros anteriores de su ventaja a la hora de comerme las ostias en una etapa de postguerra donde se pasaba tanta hambre, pero eso en nuestro comedor, porque en el de las monjas no faltaba de nada. También el acceso que tenía al riquísimo vino que utilizaba el cura para convertirlo ¡en la sangre de cristo¡.La imaginaciòn no tiene limites.

Con quince años, estando ya en el otro internado, tenia una gran fé, hasta el punto que fuí a hacer unos ejercicios espirituales y se me metió en la cabeza estudiar para sacerdote, Ahora se que si lo hubiera echo con la mente tan critica y complicada que tengo, no solo me hubiera vuelto ateo antes, si no que hubiera aborrecido con toda mi alma la religión. Pero todo lo que he vivido en torno a la religión católica, ha sido un caldo de cultivo para volverme tan critico y cuestionarme no solo todo lo relacionado con mi fe, si no con cualquier otra fe de las que se procesan.

En todas esas discusiones en la que me enfrasco conmigo mismo, unas veces me situo de parte del fiscal acusador y otras de abogado defensor de las partes en litigio que tratan de ganar por su cuenta las cuestiones que yo mismo planteo...Por un lado me enfado conmigo por criticar de manera tan dura el comportamiento de la iglesia y los supuestos testigos influidos directamente por el espíritu santo con los que venden a los representantes religiosos. Y cuando condeno tajantemente a la religión, por tantos representantes pederasta y otras lindeces a las que hacen objeto a los que tienen que proteger, me paro y me digo que la culpa es de ese individuo y no de la fe a la que representa.

Pero como defiendo a un papa que se aparta tanto del mas profundo sentido de la humanidad y cuyos intereses se centran más en el poder económico,  Proverbios 21:6 dice: "Amontonar tesoros con lengua mentirosa, es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte".
Proverbios 22:16 dice: "El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias, o que da al rico, ciertamente se empobrecerá". Los papas se convirtieron en depredadores de las riquezas de otros pueblos y para ello tuvieron que tener sus propios ejércitos o financiar a mercenarios que asesinaran y ocuparan territorios para saquearlos y aumentar su gran patrimonio...

La primera vez que empecé a cuestionarme la realidad de la religión, fue en mi viaje de boda cuando visité Italia y la ciudad del Vaticano, me fue muy difícil asimilar la impresionante riqueza que allí había y la deslumbrante ostentación de la que hacían gala...los textos religiosos están lleno de buenas intenciones de las que no se hacen eco los lideres religiosos.

Ángel Reyes Burgos

Dioses y religiones, perdiendo la fe.

Hoy me embarco en un nuevo libro con una temática que siempre he soslayado por su complejidad y por mi respeto a todas aquellas personas que tienen una profunda fé...Espero que mis opiniones no les afecte pues solo esta escrito bajo una perspectiva personal por mis experiencias y diferentes estudios. Pero no duden que como todo lo que escribo, lo hago con gran respeto y de corazón. Si me pudiera cambiar por aquellos que creen, lo haría sin dudarlo

Me considero a caballo entre el ateo y el agnóstico, quizás porque la barrera entre ambos se diluye o porque tengo de ambas cosas. El ateo niega la existencia de Dios y el agnóstico considera inaccesible para el ser humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende o va más allá de lo experimentado o experimentable. La verdad es que ignoro si existe un dios, aunque no siempre fue así. Mi problema al cuestionarlo, empezó cuando me di cuenta lo preocupante que era que mi religión y otras que estudiaba y sobre todo sus lideres estaban muy lejos de cumplir con lo que predicaban.

La mayoría de nosotros, crecemos en un entorno donde prevalece una religión determinada y es en ella a nivel familiar donde tenemos los primeros contactos y enseñanzas que se prolonga a través de nuestra formación en el colegio y las universidades. Es por eso que tenemos una impronta marcada cada uno con el dios con el que hemos crecido.

Todo parece fácil mientras no tenemos la capacidad de hacernos preguntas o no cuestionamos las enseñanzas que nos han dado. Pero las cosas se complican cuando empezamos a tener una percepción clara de esas enseñanzas, que claramente está en contraposición con la forma de actuar de los religiosos, de las instituciones religiosas y de las riquezas de que hacen ostentación y que esta en franca discordancia con las bases religiosas centrada en la contención del lujo y de una vida más espiritual como nos enseñan los diferentes libros de todas las religiones.

Cuando un individuo crece y contempla en nuestro caso y en otros, el lujo y la riqueza del patrimonio que tienen sus iglesias, mientras el apenas puede comer y sus lideres religiosos viven a todo tren, no tiene más remedio que replantearse que algo no esta bien. Al principio no queremos enfrentarnos a esos dilemas porque estamos tan influenciados por las enseñanzas y el miedo que te meten desde pequeño, que puedes sentir que es una afrenta a dios y el miedo al castigo divino con el que creciste, te hace seguir con los ojos cerrados sin querer pensar en la realidad de lo que es la religión.

Quizás ahora que soy adulto, puedo hacer una retrospección y recordar todo lo que he vivido desde pequeño que me educaron entre curas y monjas y liberado del miedo que me metieron, pueda recordar y hablar sobre todas las barbaridades que he podido contemplar en el seno de la iglesia católica y de otras religiones que he estudiado y que todas tienen un denominador común, solo persiguen el dinero de aquellos afiliados para hacerse cada vez mas poderosas.

Me mueve el alma la cantidad de sacerdotes pederastas que hay y me pregunto, ¿como es posible que un cura que cree supuestamente en dios, haga estas cosas?...No son cosas que actualmente veo en las noticias, las viví en el colegio interno que estaba aunque tuve la suerte de no tener personalmente esa experiencia. En el caso de otra religión como la musulmana, está lleno de barbaridades de abusos infantiles aceptado por la sociedad. Ya hice referencia a Mahoma que quería tener relaciones con su sobrina con cuatro años, lo justificaba diciendo que se puede disfrutar con una niña pequeña siempre que no la penetres hasta que tengas al menos nueve años...Pero que barbaridad...Pueden leer la entrada pulsando aquí

Si quiero aclarar, que a mi personalmente me encantaría seguir creyendo y no negar la existencia de dios por culpa de esos millones de religiosos e instituciones que de forma dictatorial, quieren acapararte para su beneficio...me gustaría seguir creyendo a pesar de todo, en que hay un ser superior, aunque yo lo haya perdido...

Esta entrada pertenece a mi nuevo libro Dioses    y religiones, que comparto aquí por ser una reflexión.

Ángel Reyes Burgos

Que bella es la vida...

Tengo una vista privilegiada desde mi casa, me rodea una hermosa vegetación y solo a doscientos metros tengo la gran autopista y a escasos cincuenta metros una vía del tren que hace las delicias de mis oídos cuando pasa con su característico sonido que me transporta a mi niñez, en mi pueblo donde me pasaba horas en un paso a nivel para verlos pasar y saludar a los viajero con la mano...aunque en estos modernos trenes no consigo ver a los viajeros, su velocidad es endiablada y esas ventanas tintadas me impide verlos, pero aún así los veo con los ojos de mi niñez...

La vida me parece maravillosa y disfruto de cada minuto del día. los pájaros son mi pasión y no me canso de contemplarlos y cuando nacen a cada uno de ellos le pongo un nombre. Hay diferentes animales pequeños, como culebras cada cual mas hermosa con bellos colores y su piel brillante. De vez en cuando se me acercan familias de ratas que evidentemente huyen de la polución de la ciudad.

Me resulta una vida idílica en comparación con esa otra que llevaba cuando tenía mis negocios mi mercedes 500 y estaba rodeado de todos esos aparatos de los que nos hacen sentir son imprescindibles para vivir y hacerle creer a uno un verdadero triunfador.

Ahora carezco de todo eso, pero también he dejado atrás las depresiones producida por el estrés de los negocios de construcción, cuando al final de mes, no habían conseguido mis empleados hacer el suficiente trabajo para presentar una certificación y el banco no me pagaba y tenía que buscar como fuera dinero para que sus familias no se quedaran sin comer. Ya no necesito píldoras para dormir...

Hoy me he despertado muy temprano, el dolor de estomago no me dejaba y con ansias salí del puente para mirar hacia arriba por si estaba esa viejita que cada día me echa una bolsa con pan y mantequilla y una botella de agua...en una ocasión estuve en su casa, una chabola de lata a poco mas de quinientos metros.
 Cada mañana cruzaba la autopista y pedía algo de comer en las tiendas o en las monjas, como yo tenia artritis por la humedad del puente, a penas podía andar y ella cada día se acordaba de mi...

Se lo agradecí como cada día tirándole un beso y como cada día ella me correspondía sonriendo con otro. Disfruté con mi pan con mantequilla como si fuera el mejor de los manjares de la tierra, la vida me sonreía y mis pequeños acompañantes parecían sonreír también cuando les llagaba unas miguitas.

A veces recordaba las conversaciones con personas que pobres de ellas se quejaban de lo desgraciada que era su vida. Yo recordaba esos documentales de los campos de refugiados en las zonas de guerras o esos niños muriendo desnutridos en África. No es un consuelo el pensar que otros están peor, pero creo que así nos sentimos menos infelices. ¡los hay peores¡... 

Dejé mis pensamientos para deleitarme con la belleza de mi particular vivienda y mis acompañantes hasta que empezó a oscurecer y de nuevo mi estomago me recordaba que tenia que aliviarlo con algo, no paso mucho tiempo hasta que escuchara de nuevo la voz de la viejita llamándome, como en la mañana me tiró una bolsa con pan y mantequilla, pero ahora venia acompañado de tres rodajas de mortadela con lo que me di un gran festín para dormir satisfecho pensando en lo maravillosa que es la vida.